Rescataron 41 cuerpos del vuelo AF 447, 16 ya llegaron a tierra

@ 10 . junio . 2009

Barcos navales franceses y brasileños han rescatado un total de 41 cuerpos de las 228 víctimas del vuelo AF 447 de Air France, mientras los primeros 16 cadáveres del percance fueron entregados en tierra firme, informaron el martes autoridades brasileñas.

Los cuerpos fueron retirados de una área situada a 70 kilómetros al sur de donde el AF 447 emitió su última señal de alerta antes de desaparecer la noche del 31 de mayo cuando cumplía la ruta de Rio de Janeiro-París.

Todos los cuerpos que han sido vistos en el mar fueron recogidos.
- Teniente brigadier Ramón Borges Cardoso, de la Fuerza Aérea brasileña.

ala del avión AF447
Foto: La fuerza aérea brasileña mostró a periodistas en Recife la foto de una parte de la ala del avión con los colores de Air France, que habría sido recogido días antes en el mar.

16 cuerpos helicoptero Af447 Un helicóptero dejó los 16 primeros cuerpos en la isla de Fernando de Noronha, donde se hizo un trabajo preliminar de identificación, mediante fotografías y huellas dactilares, y el miércoles serán transferidos en avión a la ciudad nororiental de Recife para la identificación final.

Los restantes 25 cuerpos, 13 de los cuales fueron recogidos el martes 9 de Junio, fueron transferidos a una fragata que comenzó a trasladarlos a Fernando de Noronha, antes de ser entregados en Recife.

Francia pide permiso a Brasil para enviar más barcos

Francia pidió el ingreso a aguas jurisdiccionales brasileñas de 2 remolcadores de alta mar contratados por el gobierno de ese país, con 40 toneladas de equipo que ayudarán a recoger destrozos del avión. El primer buque llegará a la zona el 12 de junio y el otro el 16.

El Submarino Nuclear Emeraud llega hoy miércoles

El Submarino Nuclear Emeraud llegará junto con el navío de investigación oceanográfico Pourquoi Pas y el barco anfibio Mistral, todos franceses, deben llegar el miércoles al área para participar en la búsqueda de la caja negra del avión, que contiene información clave para aclarar lo que provocó el accidente.

Un sindicato de pilotos de Air France dijo que la aerolínea estaba reemplazando los sensores de velocidad sospechosos de transmitir información errónea a las computadoras del jet caído.

El capitán de fragata Giucemar Tabosa Cardoso dijo que las partes del avión recogidas permanecerán a bordo de los navíos brasileños para su posterior entrega a las autoridades francesas encargadas de investigar el desastre.

Agregó que aquellos recogidos por los buques franceses no necesitan ser trasladados a territorio brasileño.

Peter Goelz, un ex director de la Junta Nacional de Seguridad del Transporte estadounidense, dijo que la identificación de los cuerpos, saber cuáles eran sus asientos y el estudio de sus lesiones daría indicios sobre las causas del desastre.

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via Yahoo Noticias

DanielSemperAutor: Daniel Semper, fanático de la tecnología y sus usos sociales, cinéfilo geek, al menos veo una película por semana, innovador en Front-End y activo lector de comics. En mis tiempos libres soy ingeniero y estudio una maestría en Sidney en la universidad de UTS. Me puedes contactar en: twitter, Google Plus.
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  • M@U

    Wow, no sabia nada sobre esto.. Ahora mismo me receto una docena de posts de tu Blog,

    Gracias por la información DS :P

  • Víctor F. Bertoli

    CATÁSTROFES AÉREAS Y SU REPERCUSIÓN EN PERSONAS CON MIEDO A VOLAR.

    Todo accidente aéreo con pérdidas totales de vidas sensibiliza a todo el mundo. Muchísimo más a aquellas personas temerosas de volar.
    Le atribuyen a Picasso la siguiente expresión: “No le tengo miedo a la muerte. Le tengo miedo al avión.” De lo cual se desprende, que quienes tienen miedo a volar, desplazan sus diferentes temores inconscientes al avión.

    Después de aquel fatídico 11 de Septiembre del 2001, todos mirábamos con cierto recelo a los aviones. Se cerraron aeropuertos, se reforzaron al máximo las medidas y controles de seguridad, pero la gente en general trataba de postergar sus vuelos dentro de las posibilidades de poder hacerlo. Nadie volaba por placer en aquellos momentos, sólo lo hacían aquellos que por fuerza mayor, trabajo, obligaciones sociales, compromisos oficiales, etc. debían subirse a un avión.

    Debido al accidente del vuelo AF 447 ocurrido el 1º de Junio del 2009 despegado de Río de Janeiro con rumbo a Paris, he recibido llamados y mails de mis pacientes preguntándome si un rayo podía derribar un avión. Yo no estoy en condiciones de saber de dónde salió esa información, pero sí puedo contestar con seguridad que ningún rayo hace caer un avión. La cabina de la aeronave funciona como una gran jaula de Faraday, es decir, crea exteriormente un campo electromagnético que rechaza y descarga a tierra toda actividad eléctrica como puede ser un rayo.
    Yo sería un necio y estaría totalmente alejado de la realidad si no planteara la posibilidad de una emergencia, un incidente o un accidente. Que de hecho existen. En una mínima proporción si los comparamos con los ocurridos en los automóviles.
    No trato de restarle importancia al tema, sino ubicarlo dentro de los parámetros probabilísticos, sabiendo que las posibilidades de un accidente aéreo son mínimas. Lo que ocurre, es que una catástrofe aérea, siempre encierra una luctuosa espectacularidad por el número de víctimas que ocasiona.
    De ninguna manera mis opiniones, como lo digo en mi libro Vuele Sin Temor, intentan ser un himno irresponsable a la alegría y subestimar el dolor de los que han perdido a un ser querido o los que sobrevivieron a la dura experiencia de un accidente aéreo. Todo lo contrario, sólo que si ello es real, también posee una potente dimensión de verdad las incontrovertibles cifras de los innumerables aviones que despegan y aterrizan diariamente en el mundo, sin la menor novedad. Esto no es noticia ni vendible ni comprable.
    La difusión de información frente a una catástrofe aérea, por casi la mayoría de los medios, se torna, en mi opinión, exageradamente reiterativa y además, en muchos casos se basan en hipótesis y comentarios poco fiables. Las hipótesis son sólo eso, hipótesis que necesariamente deben ser demostradas. Esta situación colabora en llevar más preocupación a quienes padecen de miedo a volar.

    Mi propuesta es informar, orientar, tranquilizar sin omitir aquello que podría no ser tan bueno, como por ejemplo las turbulencias, las emergencias, los incidentes y los accidentes, pero en su justa dimensión y con la prudencia de la confirmación de los hechos, tratando de evitar una difusión apresurada y errónea.

    Dicho sea de paso, es conveniente aclarar, que un porcentaje de los pasajeros que han sufrido un incidente, como por ejemplo un despiste o una despresurización de la cabina, suelen permanecer particularmente sensibilizados durante un período de tiempo, padeciendo de un miedo post-traumático. Esto de ninguna manera significa una fobia y no siempre requiere de tratamiento.

    Lo ocurrido el 11 de Septiembre de 2001 es un ejemplo del bombardeo mediático de información, las imágenes televisivas eran contundentes en sí mismas. Se repetían las secuencias de los impactos desde distintos ángulos, con diferentes técnicas que reproducían las mismas en forma normal, lenta o detenida, una y otra vez.
    Este espectáculo dantesco fue visto por todo el mundo, generando un sin fin de sensaciones aterrorizantes, que iban de la perplejidad al pánico y de la incertidumbre a la angustia más profunda.

    Retomando el tema del reciente accidente del vuelo de Air France 447, puedo decir que, en general las tormentas no representan riesgo alguno para la seguridad del vuelo. Me refiero a aquellas que pueden ser atravesadas sin dificultad dentro del nivel de agresividad de las mismas, situación detectada con exactitud por los radares meteorológicos de las aeronaves, además de todos los datos sobre la meteorología del trayecto a volar suministrados a los pilotos en tierra antes de subir al avión. Podrá haber mayor o menor turbulencia o actividad eléctrica, pero las aeronaves están preparadas para estas situaciones. Si bien es cierto que dentro de las denominadas nubes Cúmulos Nimbus suelen existir vientos desde hasta 200 km. por hora, que generan corrientes ascendentes y descendentes que podrían destrozar el avión, ningún piloto se atrevería a meterse en ellas, el desvío de la trayectoria del vuelo para evitarlas es el procedimiento de rutina. En las personas con miedo a volar, las más mínimas turbulencias hacen recrudecer sus temores, generadores de mucha ansiedad y angustia. Obviamente una catástrofe como la ocurrida con el vuelo AF 447, genera un alerta en todo el mundo, más aún teniendo en cuenta los interrogantes en cuanto a los motivos que dieron lugar a este accidente en particular. Si a esto le sumamos, lo ya comentado anteriormente sobre la difusión de información apresurada y débilmente fundamentada e imprecisa, se logra aumentar la incertidumbre del pasajero temeroso a volar.
    Poco sabremos con certeza antes de encontrar y decodificar las cajas negras del Airbus 330 siniestrado, que de acuerdo a las últimas noticias, ya habrían sido localizadas por la marina francesa, pero aún no rescatadas del fondo del océano.
    Es muy importante saber qué pasó, para que los familiares de las víctimas puedan aliviar la dolorosa pérdida y elaborar el duelo de la forma menos traumática posible.

    Dedico muchas sesiones de terapia aclarando a los pacientes con miedo a volar, sobre las medidas de seguridad internacionales que se aplican a la aeronavegación comercial y toda la tecnología aplicada, tanto en la fabricación de los aviones, como en los sistemas de control terrestre, para que cada día, los vuelos sean aún más seguros y confiables. Si bien esto no es suficiente para calmar sus temores, el saber algunas cosas que para el común de la gente pueden ser “misteriosas”, por ejemplo que un aparato de más de 200 toneladas pueda sostenerse en el aire, desarrollar velocidades de 900 km. por hora y alcanzar alturas de 12.000 metros, sirven porque es una tarea tendiente a informar y desmitificar tal aparato y atenuar las fantasías fatalistas de los pacientes, mejorando su confort psíquico a bordo.

    Dr. Víctor F. Bertoli
    Médico psiquiatra.
    Médico Examinador de Personal Aeronavegante
    Piloto Privado de Avión
    Autor del libro: “Vuele Sin Temor”
    http://www.vuelesintemor.com.ar.

  • ajen

    es horrible yo viaje de venezuela a francia y el avion se quedo estancado se fue asi abajo fue horrible la luz se apago y el suspenso del aire la presion fue fustrante te quedas como congelado en el miedo el avion lo manejaba el capitan viente era el 23 de julio del 2011 mi vuelo era el de las 545 y salimos como alas 7 es imnovidable las aeromosas gritaron de panico corrian asia atras los ninos gritaban todas las personas se quedaron mudos ante el momento y se escuchaba tra tra como cuando los ventiladores que estan por las veletas se trancan derrepente predio la luz roja y el capitan dijo que era una tormenta muy fuerte pero la otra vercion de la aeromosa fue que nos quedamos bajo 0 grados y el capitan pudo controlar la situacion fue muy fustrante tanto que cuando sali de francia a china me alegre de que avion era chino por que de verdad los aviones franceses no son segurosss odio ese momento es algo que cuando duermo me despierto me biene a la mente es una pesadilla viviente en mi mente no quiero regresarme por no tomar el vuelo de air france

  • ajen

    seguramente usted Dr. Víctor F. Bertoli no a vivido una situacion tan fustrante y ojala nunka la viva pero dedje de meter tanta paja en la cabeza de la gente y dese cuente que son segundos tan horrible me inmagino como se sintieron los que estaban en ese avion que se cayo lo mismo que ellos sintieron lo seti yo y todos los pasajeros que viajaban con migo el miedo es fuerte es muy fuerte a si que no diga vuele sin temor por que ningun vuelo es seguro y nadie te salva es espantoso es espantoso