El Premio Nobel de Física de 1978 engloba una curiosa historia de grandes descubrimientos, la coincidencia, la casualidad, la injusticia de la vida y la caca de paloma. No es una historia cualquiera, engloba como se pudo verificar que el origen del Universo fue causado por el Big Bang.
En el blog de La Aldea Irreductible, publicaron esta Curiosidad de la Historia de la Ciencia, que cito a continuación:
La curiosa historia del Fondo Cósmico de Microondas
Vamos a retroceder a la década de los años 20, para encontrarnos con el primero que pensó en la idea de que el Universo podría haberse formado a partir de una Gran Explosión. Curiosamente, fue un sacerdote y astrónomo belga llamado Georges Lemaitre, quien sugirió esa idea, vacilante en un principio y que fue ganando terreno con el tiempo.

En la década de los 40, la idea de un Big Bang ya se había extendido y sólo faltaba encontrar las pruebas definitivas para su confirmación. Georges Gamow era un astrónomo de origen ruso, que, partiendo de la premisa de la Gran Explosión, afirmaba que si mirabas a suficiente profundidad en el espacio, encontrarías restos de la radiación cósmica de fondo dejada por la Gran Explosión. Gamow calculaba que la radiación, después de haber recorrido la inmensidad del cosmos, llegaría a la Tierra en forma de microondas.
Cuando intento explicar esta idea a alguien que no está muy familiarizado con la astrofísica, el ejemplo mas cercano es el de un petardo. Un petardo muy gordo, después de que explota, después de ese Puummm !!!!, te quedan restos de sonido aún resonando en los oidos, cómo un pitido. Esa sería la idea del Fondo Cósmico de Microondas.
Nos trasladamos ahora al año 1965
Les presento a 2 jóvenes radio-astrónomos, llamados Arno Penzias y Robert Wilson, que estaban intentando utilizar una gran antena de comunicaciones propiedad de Laboratorios Bell de Holmdel (Nueva Jersey), para sus trabajos experimentales.

Sin embargo, tenían un problema: Tenían, en la recepción de la señal, un silbido constante y agobiante, que no les permitía realizar sus mediciones. Era un sonido continuo y difuso.
Durante todo un año, hicieron todo lo que estuvo en sus manos para librarse de aquel ruido.
Desmontaron cables, comprobaron todos los circuitos, armaron y desarmaron los componentes de la antena y recubrieron con cinta aislante todos los remaches y enchufes del sistema.

Nada, el ruido continuaba y finalmente, concluyeron que era causado por EXCREMENTOS DE PALOMA. Por tanto, subieron al tejado con escobillas y material de limpieza, y pasaron varios días limpiando cuidadosamente toda la antena.

Aunque ellos no lo sabían, a tan sólo 50 kilómetros de allí, en la Universidad de Princeton, había un grupo de científicos, dirigidos por Robert Dicke, dedicados exclusivamente a la búsqueda de aquel ruido del que Penzias y Wilson estaban deseando deshacerse.
Cansados y sin saber que hacer, telefonearon a Princeton y hablaron con Dicke explicándole sus problemas con aquel dichoso silbido. Dicke, se llevó las manos a la cabeza, al encontrar por fin los restos del Big Bang.
Poco después, la revista Astrophysical Journal publicó 2 artículos: uno de Penzias y Wilson, en el que describían su experiencia con el silbido, el otro del equipo de Dicke, explicando la naturaleza del mismo.
El Premio Nobel de Física fue para…
Aunque Penzias y Wilson no buscaban la radiación cósmica de fondo, no sabían lo que era cuando la encontraron y no habían descrito ni interpretado su naturaleza en ningún artículo, recibieron el Premio Nobel de Física en 1978.
Los investigadores de Princeton sólo consiguieron unas palmaditas en la espalda.
Según Dennis Overbye en Corazones solitarios en el cosmos, ni Penzias ni Wilson entendieron nada de lo que significaba su descubrimiento hasta que leyeron sobre el asunto en el New York Times.
Aún hoy, aproximadamente un 5% de las “interferencias” y “moscas” que podemos ver en un canal de televisión sin sintonizar, son los restos del Big Bang. El fondo cósmico de microondas.
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4 Comentarios en “La historia de un Premio Nobel, el Big Bang y la caca de paloma”
Muy buena historia, se me olvidó como se dice cuando uno encuentra algo que no está buscando
Jajaja, bastante interesante…
Aun no me quedo muy claro el tema del fondo cósmico de microondas y es la primera ves que escucho hablar de el, aunque no me sorprende pues el universo esconde muchos misterios aun.
Lo que si me causa un poco de gracia es que los que se esforzaron por descubrirlo y demostrarlo no recibieron casi nada, me hace recuerdo a un capitulo de los Simpsons cuando Bart descubre un cometa 
Realmente muy bueno, no estaba enterado de eso.
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coyr
4 de Julio de 2008 a las 3:16 pm